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¿Por qué te digo esto? Espera. Yo no sé si tú te vas a identificar con este caso.  Porque lo que estas a punto de leer fue una exclamación desde las profundidades de un corazón. Del corazón de un hombre que vivía en completa armonía con Dios, pero que a la misma vez, vivía en medio de un pueblo que, aunque era pueblo escogido por Dios, era un pueblo que constantemente se apartaba de los caminos de su Hacedor.

Un Gran hombre de Dios, uno de los más grandes profetas del Antiguo Testamento. Sí, estoy hablando del Profeta Jeremías. Leer artículo completo…

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