Un día de estos estaba platicando con unos amigos acerca de lo que quizás a la mayoría de nosotros nos ha sucedido y es que anunciamos varias veces: “Ya me voy”,  y nunca nos vamos, y de tanto que lo repetimos y no nos vamos, la gente ya ni nos cree que nos vamos.

Cuando llegué a mi casa, me puse a meditar un rato acerca de la Predicación, y más, cuando se trata de La Conclusión Del Mensaje. Y es que muchas veces sucede esto en nuestras iglesias.  ¿No te has dado cuenta de esto alguna vez? Que el predicador dice: “Y para terminar”  “Bueno hermanos, con esto termino”  “Y por último” etc. y nunca que termina de predicar.

Claro, a lo mejor a mí también me ha sucedido, pero, ¿no te parece que este tipo de muletillas o expresiones le van restando la credibilidad al predicador?  Eh,  A poco a Ti te ha pasado también esto? Esa sonrisa me dice que Si.

Conclusión quiere decir: Finalizar, cerrar y callarse. Ojalá que como Predicadores entendamos esto. La Conclusión del Mensaje debe estar ligada directamente con el resultado que el Texto bíblico requiere de la audiencia. Es en ella donde:

1. Darás un Repaso o un Resumen de lo que fue el contenido del mensaje.

2. En la Conclusión es donde enfatizas la idea central del mensaje.

3. Es allí donde haces un llamado a tu público a obedecer el llamado de Dios a través del mensaje.

4. Es allí donde, cual Pastor, Animas, Consuelas o Edificas al Rebaño del Señor,, eso es maravilloso.

5. Y, lo que es tan importante, es allí donde haces el llamado a algún tipo de decisión de acuerdo con el mensaje que acaban de escuchar.

Antes de comenzar nuestra predicación, incluso durante nuestra preparación debemos preguntarnos: “Como resultado de este mensaje, ¿Qué cambios desea Dios en mi vida y en la vida de todos aquellos que me han de escuchar?”

Recuerda, “Cuando tú te vas a sentar después de haber predicado, se acabó”;  A lo mejor ya no habrá otra oportunidad, entonces, ¿Por qué no tomar el tiempo suficiente para preparar no solamente el cuerpo de nuestro mensaje sino también nuestra conclusión?

Recuerda:  ¿Cómo lograrás eso? Pues, preparándote. Así de sencillo. Es por ello que, cuando te hablé de “Aprender a Dominar Tu Tiempo En La Predicación” te mencioné de la importancia de decidir por anticipado cuanto tiempo vas a utilizar para tu mensaje.  No abandones la Conclusión para la espontaneidad del momento.

Y si por alguna razón le prometes a tu publico que ya vas a terminar en cinco minutos,, Ay Dios mío, que sean cinco minutos, CINCO (5).

Maneras de Concluir:

Las conclusiones más eficaces son tan variadas como los mensajes mismos, evitando así ser tan predecibles para tus oyentes. Como por ejemplo:

  • Una Anécdota que muestre la verdad en la vida real para tus oyentes.
  • Un llamado a la acción. Por ejemplo si predicaste acerca del amor, que ellos, tus oyentes se puedan visualizar demostrando el amor en su vida diaria.

Traza un Plan Claro para concluir, y no termines siendo como un avión que no puede aterrizar.

Si tomas en cuenta estos consejos de “Cómo Predicar La Palabra de Dios” sabiendo la importancia de La Conclusión del Mensaje, mi hermano, puedo asegurarte que este esfuerzo valdrá la pena. No permitas que nada te distraiga de tu Propósito, el Predicar El Evangelio de Jesucristo.

Te agradezco por tus comentarios.

Gracias

Eliseo Díaz.

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